La comunidad salvadoreña de la Diócesis de San Bernardino se reunió el 2 de agosto en la parroquia San Salvador, en Colton, para celebrar la Misa anual en honor al Divino Salvador del Mundo, patrono de El Salvador.

La Eucaristía fue presidida por el Obispo Alberto Rojas y concelebrada por el Padre Moisés Henríquez de Paz, F.M.M., párroco de San Salvador; Monseñor Gerard Lopez, Vicario General de la diócesis; el Padre Peter Ssekajugo, I.M.C.; el Padre Bryant Rivas y otros miembros del clero diocesano.

Durante la celebración, el Padre Rivas ofreció interpretación simultánea en lengua de señas, permitiendo que más integrantes de la comunidad participaran plenamente en la liturgia. La celebración también tuvo un significado especial por la presencia del Padre Henríquez de Paz, originario de El Salvador, y del Padre Rivas, quien comparte raíces salvadoreñas.

Esta Misa se ha convertido en una querida tradición para los católicos salvadoreños de la diócesis, quienes cada año se reúnen para celebrar su fe, cultura y devoción al Divino Salvador del Mundo, nombre con el que el pueblo salvadoreño honra a Jesucristo como Salvador y patrono de su nación.

La celebración se realizó el domingo anterior a la Fiesta de la Transfiguración del Señor, que la Iglesia conmemora cada 6 de agosto. Este acontecimiento del Evangelio recuerda el momento en que Jesús llevó a los apóstoles Pedro, Santiago y Juan a una montaña alta y manifestó ante ellos su gloria divina.

La Transfiguración ocupa un lugar central en la espiritualidad y la identidad nacional de El Salvador. Por ello, la celebración diocesana permitió a las familias salvadoreñas mantener vivas sus tradiciones y compartirlas con personas de otras culturas, en un ambiente de fe y fraternidad.

La parroquia San Salvador posee profundas raíces en la historia católica de la región. Sus orígenes se remontan a las primeras comunidades establecidas en el Valle de San Bernardino durante el siglo XIX. La parroquia fue fundada oficialmente en Colton en 1893 y es considerada una de las comunidades católicas más antiguas de la región.

Actualmente dirigida por el Padre Henríquez de Paz, la parroquia atiende a una comunidad multicultural y ofrece celebraciones eucarísticas tanto en español como en inglés.

Con música, oración y expresiones de identidad cultural, la Misa recordó que la fe continúa siendo un vínculo que une a la comunidad salvadoreña y la impulsa a transmitir sus tradiciones católicas a las nuevas generaciones.