Por Sandra Perez-Ramirez


Vivimos en un mundo acelerado, donde la tecnología se ha integrado profundamente en todos los aspectos de nuestra vida. Alejarnos de ella puede parecer imposible. Por eso, más que rechazarla, estamos llamados a convivir con ella de manera consciente, buscando siempre lo que edifica y nutre el alma.


Uno de los espacios más presentes en nuestro día a día es las redes sociales. Se han convertido en una herramienta casi indispensable para personas de todas las edades. Pero, ¿alguna vez nos hemos detenido a reflexionar sobre cómo las usamos? ¿Es saludable el tiempo que pasamos frente a la pantalla? ¿Nos acerca a Dios o nos aleja de lo verdaderamente importante?


Es fundamental revisar nuestras rutinas digitales, especialmente considerando el impacto espiritual que tienen. La comunicación cara a cara ha sido reemplazada en gran parte por mensajes de texto, imágenes y publicaciones breves. Esta nueva forma de interactuar nos permite acortar distancias y mantenernos conectados, pero también nos expone a un flujo constante de información, muchas veces nociva, especialmente para los más jóvenes. Ellos, con frecuencia, navegan sin orientación ni filtros, absorbiendo contenidos negativos.


Ante esta realidad, como comunidad católica tenemos una gran oportunidad y responsabilidad de ofrecer alternativas digitales que promuevan el uso consciente y espiritual de la tecnología. En la Diócesis de San Bernardino contamos con canales, recursos y espacios virtuales donde puedes encontrar el Evangelio, fortalecer tus valores y ser parte de una red de apoyo fundamentada en la fe y el amor al prójimo.


Una buena manera de iniciar es poner límites de horarios y, en el caso de los menores, agregar candados de seguridad y tiempo de bloqueo en las pantallas; asimismo, procurar que, aunque las usen, se opte por tener acceso a canales educativos y espirituales. Hay opciones para todos y contenido de gran valor para nuestra comunidad católica.


Además, orientar el acceso hacia contenido educativo y espiritual no solo protege, sino que también enriquece. En la comunidad católica, por ejemplo, hay muchas plataformas y aplicaciones que ofrecen recursos valiosos: desde libros digitales, videos de formación, hasta oraciones guiadas.


¿Quieres seguir profundizando en tu fe en medio del mundo digital? Visítanos en: www.sbdiocese.org/español y conéctate con nosotros en Facebook, Instagram y YouTube usando #sbdiocese.


¡Caminemos juntos en este viaje de fe, también en el mundo digital!