La comunidad católica de la Diócesis de San Bernardino vivió un día de alegría, fe y esperanza con la ordenación sacerdotal del Padre Luis Ángeles y el Padre Larry Curtis, quienes inician un nuevo camino de servicio y compromiso con la Iglesia, respondiendo al llamado de caminar junto al pueblo de Dios con fe y entrega.
La Misa de Ordenación se celebró el 16 de mayo en la iglesia Sagrado Corazón, en Rancho Cucamonga, donde familiares, amigos, sacerdotes y fieles de distintas comunidades acompañaron a los nuevos sacerdotes en este importante momento de fe y compromiso. La celebración estuvo enmarcada por momentos de profunda espiritualidad y emoción, reflejando el significado de este gran paso en la vida y vocación de los recién ordenados.
Durante la ceremonia, el obispo Alberto Rojas dirigió una emotiva homilía en la que destacó que este acontecimiento representa una muestra del amor y la compasión de Dios hacia la comunidad. También expresó la gratitud de la Iglesia por el llamado recibido por estos dos hombres, quienes después de años de estudio, formación y discernimiento llegaron al momento de entregar plenamente sus vidas al Señor y a la misión de Jesucristo.
“Hoy se convierten en sacerdotes del pueblo de esta hermosa diócesis. Ellos tienen mucho que enseñarles”, expresó el Obispo Rojas durante su mensaje a los fieles presentes.
Durante su reflexión, el Obispo explicó el significado del gesto de postrarse en el suelo durante la Letanía de los Santos, describiéndolo como un acto de total humildad. Señaló que ese momento simboliza el reconocimiento de que el ser humano necesita dejarse guiar por Dios y recibir su Espíritu para continuar el camino al que ha sido llamado.
Asimismo, recordó que el sacerdocio no debe entenderse como una decisión profesional o una promoción humana, sino como una respuesta generosa a una invitación divina. Destacó que los nuevos sacerdotes no eligieron por iniciativa propia ese camino, sino que fueron llamados por Dios y respondieron con disponibilidad y fe.
El Obispo Rojas también exhortó a los recién ordenados a anunciar el Evangelio con amor y esperanza, fortaleciendo su ministerio mediante la oración, la lectura constante de las Escrituras y una relación cercana con Jesús. Recordó además que el sacerdote está llamado a santificar al pueblo de Dios a través de los sacramentos y a convertirse en ejemplo de servicio, amor y generosidad.
Citando a Gregorio Nacianceno, afirmó que quien guía a otros debe primero acercarse a Dios y dejarse transformar por Él. También subrayó que el liderazgo sacerdotal debe ejercerse siguiendo el ejemplo de Jesús, el Buen Pastor, y no desde el poder o el control.
Invitó además a los nuevos sacerdotes a servir especialmente a los pobres, jóvenes, inmigrantes y personas vulnerables, acompañando a las comunidades con cercanía y compasión.
Al finalizar la celebración, se anunciaron las primeras asignaciones pastorales. El Padre Luis Ángeles servirá en la parroquia San Francisco de Asís en La Quinta, mientras que el Padre Larry Curtis iniciará su ministerio en la Catedral de Nuestra Señora del Rosario, en San Bernardino.
La diócesis invitó a los fieles a acompañarlos con sus oraciones en esta nueva etapa de servicio pastoral.