Por Sandra Perez-Ramirez


Hay historias que inspiran y dejan huella, porque no por nada se dice que “la fe mueve montañas”. Y justamente eso quedó reflejado el pasado 23 de mayo, cuando un grupo entusiasta de católicos del Inland Empire unió su fe y entusiasmo para subir a Mount Rubidoux, en Riverside. Sin embargo, esta no fue solo una actividad recreativa o una aventura al aire libre; su principal propósito fue vivir la fe en cada paso del camino, rezando el Santo Rosario y fortaleciendo su espíritu a través de la oración.


La caminata fue organizada por la comunidad digital Little Flower in Bloom, iniciativa fundada por Vanessa Menchaca con el propósito de fomentar la oración y fortalecer la comunidad a través de la fe católica. El evento recibió una respuesta positiva por parte de los asistentes y sus organizadores ya contemplan futuras ediciones, incluyendo la posibilidad de realizar una caminata trilingüe en latín, inglés y español.

Vanessa expresó que su misión es hacer que la belleza de la fe católica sea accesible y alegre, guiando a las personas hacia la riqueza de la tradición y la reverencia a Dios. “Mi propósito es promover una visión católica dentro de las tendencias modernas de comunidad, permaneciendo fiel a la tradición y a la belleza de nuestra fe”, agregó la organizadora.


La Caminata del Rosario fue planeada con un objetivo claro: invitar a otros a la oración. La elección de Mount Rubidoux no fue casual. Además de ser un lugar accesible para personas de distintas edades y estilos de vida, el recorrido representó un significado espiritual para los participantes: el camino de buscar a Jesús a través de María.


La experiencia se convirtió en un reflejo físico de la meditación sobre los misterios de la vida de Cristo vistos a través de los ojos de la Virgen María, culminando en la cruz ubicada en la cima y recordando el llamado a evangelizar.


Durante la actividad, miembros del ministerio de jóvenes adultos Lucis Mission, perteneciente a la iglesia San Secondo d’Asti en Ontario, participaron en esta experiencia de fe, fortaleciendo la convivencia y compartiendo con entusiasmo su identidad católica.


Cada vez son más frecuentes las iniciativas que nacen a través de las redes sociales, donde los jóvenes han encontrado espacios para compartir su fe y mantener viva la devoción y los valores católicos. Esta caminata fue una muestra de ello, demostrando que las plataformas digitales también pueden convertirse en herramientas para evangelizar y acercar la palabra de Dios a nuevas generaciones.


Más allá del esfuerzo físico, la experiencia se convirtió en un espacio de encuentro para familias, jóvenes y miembros de la comunidad que compartieron momentos de oración y convivencia. Inspirados por el mensaje bíblico: “Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20), los participantes vivieron una jornada que recordó que la fe también se construye en comunidad.


Porque más allá de subir una montaña, estos jóvenes demostraron que las verdaderas alturas se alcanzan cuando el corazón camina guiado por Dios.Picture43.jpg


 Sandra Pérez-Ramírez es la editora gerente de El Compás Católico.